Lollapalooza Chile Día 3: El pop toma el control

La jornada final de Lollapalooza Chile estaba cargada a la juventud y al nuevo pop mundial, dominado mayoritariamente por las mujeres.
El show de Marina fue la prueba que el "romance" entre la artista británica con su fanaticada chilena se ha mantenido fuerte a pesar de que sus visitas por este lado del mundo no son tan frecuentes. Su desplante escénico, carisma y cercanía con los asistentes se hicieron notar en la hora de show que tuvo.
Con un setlist cargado a su más reciente álbum, "Princess of Power", la cantante inglesa desató la euforia de su fiel fanaticada con temas como "Primadonna", "Butterfly" y "Froot", e incluso se dio el lujo de reversionar a una de las leyendas del pop como es Madonna y el tema "Hang Up". Un show de pop de la más alta calidad.

Un rato después, fue Lewis Capaldi el que se tomó el escenario Cenco Malls para que el fue su debut absoluto en Chile. El escocés, una figura excluyente en Reino Unido y Europa, llegaba a Lollapaloza con un par de discos de estudio a cuestas y varias canciones que son hits en las plataformas de streaming.
Capaldi se mostró sorprendido por el cariño y la receptividad del público chileno, siendo que era su primera vez en este lado del mundo. Conversador y genuinamente agradecido por la energía que le daban los asistentes, el músico se paseó por su discografía ante el karaoke masivo que se instaló en varios de sus temas. Sin duda, el momento cúlmine llegó con las dos canciones finales: "Before You Go" y "Someone You Loved", que fueron cantadas mitad por Capaldi y mitad por el público. Un broche de oro para uno de los shows más emotivos del festival.
Después de 10 años, Skrillex regresó a Chile y a Lollapalooza, y lo hizo en grande. Ante un repleto Banco de Chile Stage, el norteamericano tocó una veintena de temas tanto propios como ajenas, ante el desefreno juvenil de los asistentes que llevaban mucho tiempo esperando el retorno del músico.
Era tanta la euforia, que el estadounidense tuvo que parar su show varias veces para pedir tranquilidad al público y dar tiempo para que la seguridad pudiera sacar personas de las primeras filas. Aun así, el show de Skrillex se desarrolló de principio a fin sin mayores problemas y fue la fiesta que todos esperaban.
Para cerrar el festival, la encargada fue Chappell Roan, una que viene siendo figura consular del nuevo pop mundial. La estadounidense dio un show de categoría mundial, paséandose casi integramente por su aplaudido disco, "The Rise and Fall of a Midwest Princess", incluyendo ese hit llamado "Pink Pony Club", con el que cerró su set.
Antes de eso fue su obicuo hit, "Good Luck, Babe!", el que despertó la euforia y los gritos de su fanaticada que cantaron cada palabra de esa canción que se tomó las plataformas mundiales el año pasado. Un show redondo para Roan en el que fue también su debut en territorio nacional.
Una nueva edición de Lollapalooza Chile llegó a su fin con calificación positiva, tanto por el nivel artístico de cada jornada como también por el esperado regreso al emblemático Parque O'Higgins. Será hasta el próximo año.
