The Cardigans en Chile: versatilidad, emoción y nostalgia noventera

El regreso de The Cardigans al Teatro Caupolicán fue un ejercicio de nostalgia impecable y elegancia sueca.
Con una puntualidad matemática, la banda se reencontró con su público chileno en un recinto lleno, que aunque vibraba de energía, mantuvo un respeto casi reverencial por la atmósfera del show.
Por casi una hora y media, Nina Persson y compañía demostraron que su sonido ha madurado hacia una sofisticación orgánica, permitiendo que clásicos y joyas menos masivas coexistieran en un equilibrio perfecto. El setlist de 18 canciones estuvo marcado por sorpresas que rompieron el esquema de un concierto pop estándar.
El momento de mayor conexión local ocurrió cuando la banda interpretó una pieza de Violeta Parra, un gesto de profunda delicadeza que conmovió a los asistentes. A esto se sumó la faceta más lúdica del grupo con sus versiones de Black Sabbath, interpretando "Iron Man" que electrificó el teatro y cerrando la jornada con un breve pero contundente snippet de "Sweet Leaf".
En definitiva, la presentación de los escandinavos fue un testimonio de la versatilidad de una agrupación que puede transitar del pop melódico al rock pesado, sin perder su identidad. El público chileno respondió con una calidez contenida, pero constante, confirmando que la relación con los suecos sigue siendo una de las más fieles de la región.
Fue un espectáculo correcto, preciso y cargado de hitos memorables que dejaron la vara alta para lo que queda de este 2026.

