Lollapalooza Chile 2026 Día 1: El esperado regreso al Parque O'Higgins

Después de una larga espera, siete años exactos para regresar adonde todo comenzó.
Lollapalooza Chile comenzó con la euforia característica de un evento que ya es parte del ADN del chileno. Cada marzo, miles de personas se reúnen en este festival, independiente del lugar donde se desarrolle. Sea en la comuna de Santiago o de Cerrillos, El LollaCL siempre va a ser el evento musical más importante del año.
La jornada comenzó temprano para las bandas del rock y el indie alternativo. Los primeros en salir al escenario fueron los nacionales, Dracma, que con un show punzante y contundente, y cargado a su disco homónimo, dejaron en claro que el rock chileno siempre tiene un espacio asegurado en un festival de esta envergadura.
Los ingleses de Bad Nerves fueron otra de las agrupaciones que dejaron una grata impresión tanto de fanáticos como aquellos que no los conocían. Con un set balanceado entre su disco homónimo y su álbum de 2024, "Still Nervous", los de Essex convertieron el escenario en un perfecto caos controlado que incluso tuvo mosh pits. Muy aprobado el debut de los británicos.

Uno de los platos fuertes de la jornada era la banda de Nueva York, Interpol, y no defradudaron. El largo romance entre los liderados por Paul Banks y el público chileno data de 2008, una relación que ha visto a la banda solo crecer en popularida y calidad artítstica. Con un show cargado a sus discos más queridos ("Antics" y "Turn On The Bright Lights"), los norteamericanos saben perfecto como atrapar a sus fanáticos y congregar nuevos oyentes.
Uno de los momentos altos de su show fue ese doblete entre "Rest My Chemistry" y "Obstacle 1", que se ganó una estruendosa ovación de los asistentes. Un show redondo de Interpol, unos que juegan de local en Chile.
Para el cierre del escenario Banco de Chile, uno de los headliners y de las bandas más esperadas por el público: Deftones. La banda liderada por Chino Moreno llegaba al festival ocho años después de esos recordados tres shows que dieron en el Teatro Coliseo y lo hacían con un aplaudido nuevo disco de estudio llamado "Private Music".
Precisamente, el show de los californianos estuvo cargado a este último trabajo, "My Mind is a Mountain", "Locked Club", "Milk of the Madonna" y la emotiva, "Infinite Source", fueron algunas de las nuevas canciones que pudieron escuchar sus fanáticos chilenos.

Pero la banda de Chino Moreno no se olvidó de sus raíces y temas más conocidos, y por eso desfilaron por el escenario canciones como "Be Quiet an Drive (Far Away)", "Change", "My Own Summer", "Sextape" y "7 Words". La energía y el desplante del conjunto de Sacramento sobre el escenario son de otro nivel dejando muy en claro por qué son una de las bandas de rock más importantes del planeta.
Un show que quedará grabado en los anales del festival y la prueba de que Deftones va encaminado, por su nivel de popularidad, a hacer pronto su primer show de estadios en Chile. Ya desbloquearon el logro de ser headliners de un festival grande, ahora de seguro van por lo otro.
