Deftones + System of a Down en Toronto: Estandartes de su generación

La idea del management era muy simple: hacer que System of a Down regresara a las giras este año. Y lo lograron.
Primero fueron las fechas por Sudamérica entre abril y mayo, y después una serie de shows por Norteamérica, específicamente, Estados Unidos y Canadá.
En esas fechas, por la parte de arriba del continente, a los liderados por Serj Tankian los acompañaron 3 bandas de peso: Avenged Sevenfold, KoRn y Deftones.
Sin desmerecer a Avenged Sevenfold y KoRn, en cuanto a relevancia y calidad de sus trabajos post-2000, Deftones está, a esta altura, por sobre esas dos bandas. Y eso que demostrado en los shows que dieron esta semana en Toronto, Canadá, ambos sold out.
Deftones y su vuelta triunfal de la mano de "Private Music"

Los de Sacramento se presentaron en el Rogers Stadium de Toronto con el fresco impulso que les dio su excelente nuevo álbum llamado "Private Music", lanzado hace un par de semanas.
Además de ese hito, Chino Moreno y compañía viven una suerte de resurgimiento gracias a las redes sociales, logrando sumar a su base de fanáticos a un nuevo público más joven y que los está descubriendo mediante una de esas aplicaciones.
Eso se veía en la previa a su show: mucha gente joven con poleras de la banda acompañando a sus padres y también solos o en compañía de otro grupo de jóvenes.
El grupo ya sabe perfecto como balancear su setlist para dejar contentos a sus viejos fanáticos y también a ese nuevo público, que probablemente estén viendo su primer show de Deftones.
Así abrieron con ese combo clásico del "Around the Fur", "Be Quiet and Drive" y "My Own Summer", para luego introducir una de sus nuevas composiciones: "My Mind is a Mountain". Locura total en el improvisado Rogers Stadium.
A diferencia de los shows de la gira europea que hicieron este año, ahora la banda contaba con Stephen Carpenter, quien solo toca de manera "local", porque prefiere no volar. La presencia de Carpenter les entrega algo más de flexibilidad a la hora de elegir las canciones del show, pero el libreto está claro y las variaciones son bastante mínimas.
La banda se escucha sólida y aceitada en todo momento, a pesar de las desfavorables condiciones climáticas, y la energía que transmiten es desbordante. A pesar del paso de los años, Chino Moreno aún es capaz de entregar una performance que exuda electricidad y eso contagia al resto de sus compañeros.
"Digital Bath", "Sextape" y "Entombed" son coreadas a todo pulmón, entrelazadas con una de las canciones más pesadas del nuevo disco, "Milk of the Madonna".
El broche de oro llegó con "Change" y la exquisita "Infinite Source", canción que, sin duda, es un nuevo clásico para los californianos. El cierre del show llega con dos canciones de su disco debut lanzado 30 años atrás, "Adrenaline", y que sirven como un cierre de círculo para el show de Deftones.
El grupo no olvida su pasado mientras mira siempre al futuro, y eso en una época como esta, es algo que vale la pena destacar. Más de 35 años desde que se formaron, Deftones sigue siendo una fuerza de la naturaleza, tanto en el estudio como sobre el escenario.
System of a Down: tratando de reconectar el presente con el futuro

La trayectoria post 2010, luego de su reunión, ha sido extraña, al menos, para System of a Down. Si bien el grupo se mantiene activo, lo hacen sin sacar un nuevo disco de estudio desde 2005 ("Mezmerize" y "Hypnotize"), es decir, llevan 20 años sin un nuevo larga duración (LP). Han sacado un par de singles de vez en cuando, pero eso sería.
Ni hablar del clima interno de la banda. Las diferencias personales, no musicales, aunque musicales también, han fracturado a una de las bandas más importantes del rock alternativo nacido a fines de los 90 y comienzos del 200o.
Las posturas políticas del baterista, John Dolmayan, han generado mucho ruido tanto externo (con los fanáticos) como interno, que han hecho aún más difícil el presente del grupo. Y en cuanto a diferencias musicales, la pista es igual de problemática porque al parecer las vistas de Serj Tankian y Daron Malakian sobre la dirección musical que debe tomar la agrupación no van en el mismo camino.
A pesar de todo lo anterior, el grupo se las arregla, por el peso de su propia historia, de seguir vigentes y con la capacidad de llenar estadios en prácticamente todos los lugares del mundo. El gran responsable de eso es un solo: "Toxicity", el seminal álbum de los californianos lanzado en 2001 y que los hizo las estrellas que son ahora.
Por eso, a la hora de armar un show en vivo, el grupo lógicamente se centra por completo en ese trabajo. El show del viernes no fue la excepción, ya que tocaron 12 canciones de ese LP, entre ellas las dos piezas angulares y que probablemente las que serán las canciones más populares de sus carreras: "Choep Suey!" y "Toxicity".
Entre medio suenan canciones de sus últimos discos como "B.Y.O.B.", "Cigaro" y "Lonely Day", además de temas de su querido disco debut como "Sugar", "Suit-Pee" y "Suggestions", que complementan de buena forma el setlist de los de Glendale, California.

Arriba del escenario, la conexión entre los miembros de la banda parece intacta y eso lo transmiten al público, que disfrutó y cantó a todo pulmón, cada uno de los clásicos de la banda. Espacios para covers hubo con temas como "Snowblind" de Black Sabbath, dedicada al fallecido Ozzy Osbourne, "Careless Whisper" de George Michael, cantada por Malakian y trocitos de The Who y Rush.
Un show redondo de System of a Down que, a esta altura, juegan con el peso de su propia camiseta y con eso basta.
