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[ENTREVISTA] Two Door Cinema Club: “Queríamos volver a hacer bailar a la gente con nuestras canciones”

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Cinco años después del regular “Beacon”, la banda norirlandesa vuelve con un nuevo registro que espantó definitivamente los temores de una separación y de repetirse a si mismos en el éxito. “Gameshow” se llama el disco con el que volverán a nuestro país el próximo año para presentarse en Lollapalooza Chile. Conversamos en exclusiva con Alex Trimble y Kevin Baird acerca del nuevo álbum, de su momento actual, de su próxima visita a Chile y muchísimo más.

Por Hernán Carrasco C.

Julio de 2014. Festival Latitude en Inglaterra. Two Door Cinema Club era uno de los headliners de esa edición junto a The Black Keys, Tame Impala y Damon Albarn. Dos días antes de su actuación en el escenario principal del festival, Alex Trimble, vocalista del trío, tiene que ser hospitalizado por fuertes dolores de estómago. El grupo debe cancelar su show en el Latitude. Lily Allen reemplaza al grupo y les rinde tributo con una de las canciones más populares de la banda: “Something Good Can Work”. Esa es la historia oficial de lo ocurrido. Y es lo que pasó realmente. Lo que no se sabía hasta ahora, es el “backstage” de lo hechos.

Fueron seis años continuos de componer, grabar y producir música. Hacer más de doscientos shows por año. Viajar por casi todo el mundo y no despegarse de la compañía del otro prácticamente en ningún momento. El precio que el grupo conformado por Trimble, Kevin Baird y Sam Halliday pagó por años sin detenerse –buscando “aprovechar el momento” – se materializó a través de las úlceras estomacales que sufrió Trimble y que los hizo detener la gigantesca maquinaria que habían estado conduciendo por años. La tensión entre ellos era palpable en el aire, pero ninguno se decía nada. Era como esa agresividad pasiva que de repente aparece en las relaciones. “Creo que hubiera sido mejor si efectivamente hubiéramos peleado físicamente. Tal vez lo hubiéramos resuelto más rápido”, dice medio en serio, medio en broma, Baird.

En vez de pelear a mano limpia, el grupo decidió tomarse un largo receso de 18 meses para desconectarse del otro y ver, si cuando se juntasen de nuevo, querían seguir haciendo música juntos. “Es realmente difícil hacer esto por diez años. Estamos muy agradecidos y felices del tiempo que llevamos haciendo música. Es difícil mirarlo con distancia cuando no paras de hacerlo. Cuando terminas un ciclo es cuando puedas analizar lo que has vivido. Ahora estamos como en la mitad de dos procesos, pero estamos muy ansiosos por lo que se viene”, dice Baird sobre lo que han vivido como banda durante estos diez años.

Fue en 2010, cuando este joven trío norirlandés publicó “Tourist History”, un contagioso y punzante disco que rápidamente los transformó en una de las bandas nuevas más prometedoras de su generación. “Teníamos 19 años cuando grabamos ese álbum. Es increíble como pasa el tiempo”, dice riendo Baird. “Estamos muy orgullosos de ese álbum, y aunque ahora estamos en un lugar diferente a nivel musical, siempre sentiremos un apego especial por ese disco. Cuando tocamos esas canciones, a veces se sienten extrañas, porque recuerdo que escribimos algunas de esas canciones en el garage de la mamá de Alex”, dice entre risas el bajista del grupo, sobre ese álbum debut que en poco tiempo se transformó en favorito de muchos, incluida la gente de esta redacción. “Cuando lo escribimos nunca pensamos que personas en Chile iban a estar escuchando ese álbum seis años después. Para ser honesto, no sabíamos si a la gente de Irlanda del Norte le iba a gustar”, dice en tono animado Baird.

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EL FACTOR BEACON

El segundo disco después de un exitoso debut siempre es materia sensible para las bandas. Puedes repetir la fórmula que te hizo exitoso o puedes sacar un conejo del sombrero y hacer algo totalmente distinto (a lo MGMT), que puede resultar bien o derechamente mal (a lo MGMT). Two Door Cinema Club optó por lo primero y entregaron un segundo disco llamado “Beacon” que desplegaba casi las mismas fortalezas que ese excelente debut, pero sin ninguna pizca de innovación o riesgo. Si esto fuera fútbol, se podría decir que jugaron al empate con su segundo LP. “Creo que ese disco se enfocaba más en las malas cosas que nos estaban sucediendo que en las buenas. Con ‘Beacon’ tratamos de hacer algunos canciones que fueran como himnos y que nos sirvieran para grandes estadios. Creo que no fuimos todo lo originales que podíamos ser cuando compusimos ese disco”, confiesa Baird sobre ese regular disco.

Para poner las cosas en contexto, ese LP fue concebido casi completamente en medio de hoteles, vuelos y conciertos, entre comienzos de 2011 y el primer trimestre del año siguiente. Fue grabado en un par de semanas y lanzado en septiembre del 2012. El grupo aún no se tomaba ningún receso desde que habían comenzado por lo que los espacios para ser creativos no abundaban en la apretada agenda de los europeos. Que ese segundo álbum haya sido sólo “regular”, no fue ninguna sorpresa en el momento. El desgaste se hacía presente, pero ellos aún no se daban cuenta de eso.

“Creo que toda la locura que sucedió con ‘Tourist History’, hizo que las cosas se pusieran muy intensas y demandantes por casi dos años. Creo que fue un reflejo tratar de sacar el pie del acelerador y eso se reflejó en algunas canciones de ‘Beacon’, porque algunos de esos temas eran más lentos de lo que acostumbrábamos a hacer”, reflexiona Baird sobre “Beacon”.

ALEJARSE PARA ENCONTRARSE

Durante los 18 meses que estuvieron separados, los tres miembros de la banda hicieron cosas muy distintas. Ninguno de ellos vive en Irlanda del Norte, sino que están repartidos por Londres, Los Angeles y Portland. Trimble pasó un tiempo con sus padres en Irlanda, algunos meses en Londres y el resto del tiempo estuvo en Portland, Oregon, donde compró una casa y se recluyó un tiempo para reencontrase a si mismo. “Tuve una adicción a las drogas y al alcohol por un tiempo. Tomaba muchas pastillas porque tenía depresión, por lo que tenía mucha medicación prescrita para tomar: Valium y Xanax, por ejemplo, ese tipo de cosas que te hacen apagarte del mundo por un rato. Además fumaba marihuana y tomaba al mismo tiempo. Necesitaba salvarme de mi mismo”, le contaba Trimble a The Guardian en una entrevista reciente. Parte de esas experiencias vividas por el vocalista pueden encontrarse en las letras del nuevo disco que el grupo acaba de lanzar bajo el nombre de “Gameshow”. “Mucho ha cambiado con mis letras. En nuestros comienzos, nunca consideré que yo tuviera mucho que decir, al menos nada que no se hubiera dicho antes. Mis letras antes, si bien a veces se sentían honestas o emotivas, servían mayormente para el propósito de agregarle algo a la melodía. Ellas llenaban los agujeros. Desde hace un par de años que me he estado cuestionando a mí mismo y al mundo que me rodea de una manera significativa. Y lo sigo haciendo. Eso obviamente ha influido en mi escritura. Hay más sustento en lo que escribo en estos días. Más mensajes, algunos obvios, otros ocultos, algunos directos y otros más oscuros. Algunos para mí mismo, otros para alguien más. Me encantan las palabras. Me encanta jugar con las palabras y con los sentimientos a través de las palabras. Con ellas puedes crear nuevos mundos y realidades. Puedes hacer lo que quieras. Y lo mejor de todo acerca de ellas es que no siempre tienes que entender las palabras para entender el mensaje”, nos cuenta en tono meditativo Trimble al otro lado del teléfono. En canciones como “Are We Ready? (Wreck), tema que abre este sólido nuevo LP, esos temas que Trimble describe se hacen presentes de manera evidente: “Now, now you’re digging a wreck/ What will you write about?/ How did you find that out?”, una clara alusión al estado en que se encontraban en el comienzos del proceso de grabación del nuevo disco.

Habían rumores por parte de los fanáticos del grupo que Two Door Cinema Club se habían separado. Baird lo clarifica diciendo que “nunca hubo algo como una separación, pero si hablamos entre nosotros y decidimos que teníamos que irnos cada uno por su lado y no hablar entre nosotros por un laaargo tiempo”. Cuando se reencontraron, año y medio después, decidieron que querían seguir haciendo música juntos, pero no al frenético ritmo al que estaban acostumbrados. Así que al principio del proceso de composición, el trío no se dedicó a escribir canciones, sino a que reconectarse entre ellos. Salían a tomar juntos. Se intercambiaban discos y libros, hasta que eventualmente se pusieron a trabajar juntos en Los Angeles, bajo la dirección del legendario Jacknife Lee.

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¿Cuáles son las principales diferencias que hay entre “Beacon” y “Gameshow”?

Baird: “Gameshow” se siente como un disco positivo a diferencia de lo más oscuro que fue “Beacon”. Este nuevo álbum se siente como una celebración de lo que hemos vivido. Líricamente habla de cosas que no habíamos tocado antes y Alex se enfocó en cosas menos autobiográficas y más universales esta vez. Este es un disco que yo lo siento más fresco.

Y a nivel sonoro, ¿Qué es lo que buscaban con “Gameshow”?

Baird: Queríamos volver a hacer bailar a la gente con nuestras canciones. Con “Beacon” era más tratar de buscar un sonido que fuera más apropiado para los grandes escenarios. Con este disco queríamos que la gente se volviera a mover y que tuviera un buen momento escuchándolo. Que fuera el tipo de música que pudieras poner en una fiesta. Definitivamente queríamos que fuera un disco más upbeat.

Trimble: Últimamente, estaba buscando algo más genuino. Algo que me representara a mí en el mundo en que estoy parado y en dónde estuve. He estado fascinado con el sonido desde que era muy pequeño. Esa fascinación me llevó a tener interés en grabar sonido cuando era adolescente y desde ahí he estudiado y me he obsesionado y he coleccionado todo tipo de cosas y objetos relacionados con hacer y grabar sonidos. Sintetizadores, amplificadores, micrófonos, etc. Sin embargo, por un largo tiempo tuvo dudas, mejor dicho miedo, de usar todas esas cosas en su máximo potencial. En vez de eso, decidí enfocarme en un estilo más seguro y convencional para grabar mi música. Y esa no es ninguna manera de vivir. Una vez que me di cuenta de eso, decidí disfrutar de mí mismo. No me puse ninguna restricción en lo que podía hacer a nivel sónico. Y mi amigo y productor, Jacknife Lee, me alentó a ir más lejos. Y eso hice, fui más lejos esta vez.

¿Qué tipo de música estaban escuchando cuando comenzaron a hacer el nuevo disco?

Baird: Alex estaba escuchando cosas más antiguas de los años setenta como Electric Light Orchestra o los Bee Gees. Yo estaba más metido en artistas como J. Dilla, Kid Cudi, Miguel y Kanye West. Creo que todas esas influencias pueden verse en “Gameshow”.

El nuevo disco de los norirlandeses fue producido una vez más por Jacknife Lee y grabado en Los Angeles, California. Le tomó seis meses al grupo grabar y componer las canciones que dieron vida a este tercer álbum de los “futuros” headliners de Glastonbury. “Creo que haber grabado en Los Angeles influenció mucho el nuevo disco. El estudio estaba ubicado en una montaña que miraba hacia el océano y sin duda que un ambiente así te hace más creativo y te da más inspiración. Teníamos cerca la ciudad y el mar. No podíamos pedir por algo mejor”, recuerda Baird.

¿Cómo definirían este nuevo álbum?

Baird: Yo diría que hay mucho de Two Door Cinema Club en el. Están las guitarras y el ritmo upbeat, además de la melodía que tratamos de darle a nuestras canciones. Es un disco donde buscamos explorar y descubrir nuevas maneras de escribir música. Tiene una vibra más fiestera que cualquiera de nuestro álbumes anteriores.

Trimble: Realmente no sé cómo es un fanático típico de Two Door Cinema Club (risas). O qué esperaran ellos. Lo único que sé es que sin importar quienes sean, cada uno de ellos va a esperar algo distinto. Este es un disco excitante. Es un álbum más expansivo. Hay muchos lugares que recorrer adentro de el. Y te puede llevar a muchas partes también.

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DE REGRESO A SUDAMÉRICA

El grupo fue confirmado, a finales de septiembre, para ser parte de la gira sudamericana de Lollapalooza, concretando así su regreso a nuestro país después de ese recordado show de 2013, cuando tocaron en uno de los escenarios principales del mismo festival. Esa vez tocaron en la mitad de la tarde. No se extrañen de ver a los liderados por Tremble tocando casi al final de la jornada festivalera del próximo año. El nuevo estatus que ha ganado el grupo durante estos últimos años ha cambiado muchas cosas para ellos y en Inglaterra los ven en un futuro cercano, como cabezas de cartel de Glastonbury.

¿Cómo sientes el regreso de Two Door Cinema Club a Chile el próximo año?

Baird: Tuvimos un fantástico tiempo cuando estuvimos allá en 2013. Estamos muy contentos de regresar a Chile y Sudamérica el próximo año. Va a ser un show intenso y queremos mostrarles nuestras nuevas canciones sin duda. Espero que todos aquellos que nos vieron la vez pasada, regresen a vernos. Les prometemos que lo pasarán muy bien (risas).

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